El autoconocimiento. Primera aptitud de la inteligencia emocional

De todos los conocimientos posibles, el más sabio y útil es conocerse a sí mismo – William Shakespeare

La clave para gestionar a otros de manera efectiva es manejarse uno mismo primero. Cuanto más conoces de ti mismo, más puedes relacionarte con los demás, desde una posición de confianza, seguridad en uno mismo y fortaleza – Weisinger.

Esta es la primera aptitud de la Inteligencia Emocional (IE). Parte de que, si usted no logra conocerse bien a si mismo, a estar consciente de cuáles son sus fortalezas y debilidades, aprende a identificar sus estados de ánimo y las consecuencias que estos pueden tener en su comportamiento, difícilmente podrá controlar sus reacciones y utilizarlas productivamente. Tampoco podrá comprender bien el comportamiento de los que le rodean, identificar sus sentimientos y emociones, ni podrá actuar con efectividad en sus relaciones interpersonales todo lo cual resulta esencial en el trabajo de dirección.

También se utiliza la expresión “auto-evaluación” porque, muchas de las aptitudes que deben “auto-conocerse”, requieren la utilización de instrumentos en los que debemos evaluar cómo estamos. Leer más de esta entrada

Liderazgo para reinventarse

“Hoy en día, el concepto del cambio cobra vigencia e invita a realizar los cambios de fondo que permiten reinventarse y ofrecer a los clientes el corazón mismo de la Empresa” Se terminaron los tiempos de dar todo a medias y de ofrecer solamente aquello que nos interesa vender.

O se conecta con sus clientes o muere. ¡Simple! “Si desea reinventarse, debe luchar contra sus propios demonios y asegurar que gana la batalla completa y no solamente uno o dos enfrentamientos”. ¡Se trata de cambiar de fondo ni más ni menos! La complejidad en el mundo de los negocios exige ahora más que nunca, cambios profundos al interior de nuestras organizaciones si es que deseamos mantenernos en una posición competitiva decorosa o más que aceptable.

El cambio vertiginoso de los hábitos de compra, los gustos y preferencias de los consumidores nos indica que han llegado los tiempos de dar lo mejor de nosotros a quienes nos debemos: Nuestros Clientes.

Para ello es necesario trabajar hacia adentro de nuestra empresa. Es necesario vencer nuestros demonios y concentrarnos en aquello que agrega valor a nuestro negocio y le aporta también, un valor agregado a nuestros productos y servicios frente a aquellos que nos hacen el favor de adquirirlos de manera permanente. Leer más de esta entrada

Las 12 tendencias que marcarán el marketing y la estrategia de la campaña de Navidad

La campaña de Navidad es algo en lo que las marcas deben empezar ya a trabajar. Esperar hasta diciembre para preparar la campaña de Navidad es un error, ya que los consumidores empiezan todo su proceso de compras mucho antes y las compañías deben estar preparadas para responder a sus necesidades desde ese mismo momento. De hecho, según un estudio de Google, el 26% de los consumidores empieza a hacer sus compras de Navidad en el mes de octubre.
Sobre la presente campaña de Navidad, que marcará para muchas empresas las cifras de resultados del año, ya sabemos unas cuantas cosas. La primera es que no va a tener horarios. El estudio de Google demuestra que los consumidores buscan los productos que consumen a cualquier hora y que la venta nocturna (10 de la noche a 4 de la mañana) está viendo como aumenta el número de consumidores que la emplean. Además, también crecerá el interés que los consumidores otorgan al ecommerce. Los usuarios comprarán más en tiendas online y estarán más abiertos a nuevas prácticas, como los BOPIS (comprar en la red y recoger en una tienda física). E igualmente este año las compras serán las más sociales y las más móviles de la historia, o al menos eso es lo que se espera.
La temporada es un momento clave para que las marcas saquen toda su potencial artillería y se lancen a hacer campañas coloristas, divertidas, emotivas y que realmente tocan al consumidor, pero esos no pueden ser los únicos criterios a tener en cuenta. Como explica Dan Cohen, director regional de Tradedoubler, en una columna en DigitalMarketing, las empresas y sus responsables deben tener en cuenta todo aquello que hará que esta temporada de Navidad sea diferente a las demás. Según Cohen, 12 serán las tendencias que marcarán las Navidades de este año. Leer más de esta entrada

La ética de la nueva economía

Hace tiempo escribí un artículo en estas mismas páginas en el que reflexionaba sobre la conexión entre negocios y ética. En él recogía algunas opiniones como la de Josep M. Lozano, que decía en Twitter “A los economistas no les preocupa la calidad ética de sus propuestas y a los éticos la viabilidad económica de lo que exigen. Y así nos va”. Da la sensación que hay dos mundos paralelos que no se tocan porque no les resulta necesario, porque les incomoda las limitaciones que la otra parte le pueda poner a sus teorías y propuestas. Y esta disociación entre ética y negocios genera un impacto claro en la sociedad y en la imagen que ésta tiene de modelos muy válidos pero aparentemente alejados de unos valores que la ciudadanía dice defender.
En un artículo reciente en Forbes, la fundación Ashoka reflexiona cómo muchas empresas están viendo cómo la retención y captación del talento está siendo posible gracias a la misión social de la empresa, no sólo a criterios económicos. Ya comenté en un artículo cómo una de las posibles motivaciones que podía tener un empleado era la llamada Motivación del Voluntariado. Ésta, que en principio es una motivación intrínseca, puede ser “ayudada” por un entorno adecuado en empresas con objetivos sociales. Como comenta el artículo de Forbes, los millennials están más dispuestos a trabajar en empresas sociales que en empresas puramente enfocadas al mercado. Leer más de esta entrada

La innovación no es un estado, es un proceso

¿Cuántos de ustedes han escuchado aquello de “ésa es una empresa muy innovadora”? ¿Cuántos han dicho (hemos dicho) que “ese producto o servicio es realmente innovador”? El 90%, y me quedo corto. Estamos acostumbrados a aplicar el adjetivo “innovador” a organizaciones u objetos cuando suponen un cambio respecto a lo que hacen otras organizaciones u objetos (productos). Daría para otro artículo el analizar si estamos aplicando semánticamente bien el concepto de Innovación, es decir, si le estamos dotando del contenido adecuado, porque a veces se definen como innovadoras algunas organizaciones que, digámoslo suavemente, no lo son. Y lo mismo ocurre con los productos y servicios.
Pero dicho esto, creo que uno de los principales problemas que genera esa identificación sustancial entre el adjetivo “innovador” y una organización, por ejemplo, es que nos olvidamos del carácter activo de la innovación. Uno no es innovador, uno hace innovación, y en cuanto que hace innovación es innovador. No es lo mismo.

Cuando hablamos de innovación lo hacemos de procesos, de acciones, enfoques, resultados… Hablamos de proactividad, de iniciativa respecto a la competencia y al mercado. Cuando denominamos que una empresa es innovadora hablamos de empresas que innovan, que “hacen innovación”. Es cierto que hay empresas con unas mejores condiciones que otras para la innovación, con mejores estructuras, con mejores conexiones internas y externas (redes), con una mejor gestión de la información… pero no podemos hablar de empresa innovadora hasta que no actúa. Mientras, como mucho, podemos hablar de empresa con unas condiciones excelentes para la innovación. Leer más de esta entrada

¿Qué es lo que da realmente valor a una marca?

Las marcas se convierten en muchas ocasiones en los activos más valiosos que poseen las empresas pero lo cierto es que nadie consigue determinar de forma precisa qué es lo que realmente da valor a las mismas y por qué.

Por ejemplo, cuando Imperial Tobacco, el cuarto mayor fabricante de cigarrillos del mundo anunció en julio que invertiría 7.100 millones de dólares para expandir su negocio en EEUU, su presidente ejecutivo Alison Cooper se mostró inflexible en un punto: no se comprarían empresas. En cambio, un acuerdo a tres bandas con Reynolds American y Lorillard reportará una fábrica, mayor fuerza de ventas y sobre todo, una colección de marcas.

Ningún experto pensaría que es extraño que Imperial destine la mayor parte de los 7.100 millones en algo tan etéreo como son las marcas. Las marcas son lo más valioso que empresas tan diversas como Apple o McDonald’s tienen y que a menudo valen mucho más que otros factores materiales.

Según la empresa de investigación de mercado Millward Brown las marcas representan más del 30% del valor bursátil de las empresas del índice S&P 500. Es por esto que existe el debate sobre qué es lo que hace que las marcas valgan y por qué. Algunas voces señalan que las marcas consiguen su valor porque inspiran lealtad. “Los consumidores morirían por Apple”, explica Nick Cooper de Millward Brown. Otros piensan, como el comercial de Mars Bruce McColl, que los “consumidores no están por ahí pensando en nuestras marcas, por lo que su importancia puede irse desvaneciendo con el tiempo”. Leer más de esta entrada

El impacto sistémico de la innovación y sus 8 principios básicos para el cambio

Decía yo el otro día que una organización/empresa sólo es innovadora en cuanto que innova. La innovación no es un estado, sino una actuación, no un ser, sino un hacer. Pero siendo esto cierto (al menos desde mi punto de vista) también lo es que las empresas pueden estar mejor o peor preparadas para desarrollar esa innovación. Entiendo por tanto que podemos hablar de la innovación desde dos perspectivas:

:: Hacia dentro, cuando las empresas hacen cambios internos para ser más fuertes y estar mejor preparados para desarrollar procesos de innovación. En este caso es un tipo de innovación (en procesos, estructuras, modelo…) más enfocada a permanecer en cuanto que se quiere cambiar directamente el ser de la organización.

:: Hacia fuera, cuando las empresas desarrollan procesos de innovación enfocados a los mercados. Aquí el objetivo es directamente hacer, generar cambios con impactos directos en el mercado y que nos posicione en un lugar relevante y de liderazgo.

Me interesa ahora la primera perspectiva, la innovación hacia dentro. Y aquí es interesante observar cómo este tipo de cambios no suelen, si quieren que de verdad sean efectivos, ser puntuales, sino sistémicos y con un impacto en toda la estructura y procesos internos. Leer más de esta entrada

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