“Una oferta que no podrás rechazar” (eso sí, frustrada, a lo que se ve)
28/05/2010 Dejar un comentario
¿Porque esta inquina económica contra España? ¿ tiene fundamento?
Ni hay inquina ni nada que se le parezca. Lo que hay es una profunda desconfianza.
Una desconfianza que se basa en el desconocimiento de lo que se piensa hacer desde el gobierno. Un gobierno que controla directamente el 45% de la economía y regula todo lo que se mueve; es decir un gobierno cuyas decisiones son absolutamente relevantes para el desarrollo de la vida de los ciudadanos.
Y cuando se desconfía del mayor accionista aparece la incertidumbre y los que podrían invertir no lo hacen. La incertidumbre paraliza, no el riesgo. El riesgo se valora, se cuantifica, se intenta controlar. La incertidumbre por otro lado es un túnel negro y en economía tiene el desastroso efecto de congelar cualquier actividad. Y si a la incertidumbre le añades descontrol, entonces pasa lo que en la película de El Padrino, que te acaban haciendo una oferta que no puedes rechazar. Leer más de este artículo
Para poder llevar a cabo dicho control hay que establecer un organigrama en el que se formalice la estructura de decisiones que deben adoptarse en una empresa estableciendo para ello un esquema jerárquico y, además hay que ver cuales son las áreas claves del negocio y ver cómo se delegan las responsabilidades a unas personas determinadas en función del puesto que ocupan. En cierto modo, si el anterior proceso analítico ha sido llevado a cabo de forma rigurosa y exhaustiva, la elección de los índices de medida de la actuación (eje básico del sistema de control) aparece como una consecuencia natural del mismo. Es recomendable utilizar un número limitado de indicadores para explicar mejor, o de manera más sencilla, la situación de la empresa.
Las organizaciones que compiten a través de productos masivos, donde hay una gran presión en la dimensión tiempo, calidad y coste, tienen un cierto interés de mejorar la eficiencia de la organización, en el sentido de mejorar el tiempo de respuesta y el tiempo que dedico a hacer las cosas, de reducir los errores en la cadena de producción y de una gestión eficiente de los sistemas de calidad de servicio. Existe, por tanto, una necesidad creciente y acuciante de dinamizar una mejora constante de la eficiencia en la organización.
La complicada situación que atraviesa la economía mundial ha hecho tambalear los cimientos de muchas empresas que, en un intento de hacerla frente, han asumido un reajuste de todos sus departamentos.