La innovación, factor fundamental del crecimiento económico
01/09/2010 1 comentario
En épocas de crisis como la que estamos viviendo, el término I+D+i está en boca de todos los agentes sociales. Los partidos políticos, las organizaciones empresariales y sindicales afirman rotundamente que la utilización intensa de recursos en innovación es uno de los caminos fundamentales para salir de la crisis, la “panacea universal” que todo lo cura. Vamos a analizar muy someramente la situación de España en este aspecto.
¿Conocemos realmente cual es el esfuerzo inversor en porcentaje del PIB que se realiza en España? Los datos son abundantes y conocidos (el INE -Instituto Nacional de Estadística- es una magnifica fuente de información) y realmente me trae a la cabeza la frase del famoso escritor…”que inventen ellos”. Una economía cuyo crecimiento ha estado basado en el ladrillo, realmente no se ha preocupado demasiado en dedicar recursos al I+D+i. Pero el problema no es solo nuestro, también es genérico a la Unión Europea. La U.E. de los 27 emplea un porcentaje del PIB en inversiones en I+D+i más bajo que Japón y USA. Los nipones dedican casi un 3,50% de su PIB a inversiones en I+D+i, ese mismo porcentaje baja al 2,50% en USA y a casi el 2,00% en la UE de los 27. ¿Saben ustedes cuál es ese porcentaje de España? Pues un “pírrico” 1,38% muy por debajo de la media de la UE y a años luz de Alemania (2,50%), Francia (2,00%) Reino Unido (1,74%) y no digamos del 3,50% de Suecia y Finlandia. La cifra española es baja con respecto a los países de nuestro entorno y no nos puede servir de consuelo el que estemos por encima de Italia, cuyo porcentaje es del 1,18%.
Bien es verdad que se ha avanzado algo desde el año 2000 hasta ahora, pasando nuestras inversiones en I+D de un 0,91 del PIB en el año 2000 a un 1,38% en el año 2008. Pero no es suficiente, el camino por recorrer es largo, muy largo.
Por Comunidades Autónomas Madrid se lleva la palma invirtiendo un 2% de su PIB, cifra equivalente a la media de la U.E. de los 27. Le sigue el País Vasco con un 1,9% Navarra con un 1,8% y Cataluña con un 1,6% estando en el furgón de cola las Islas Baleares (turismo y ladrillo). La mayor parte de las inversiones en I+D+i la realizan las empresas de más de 250 trabajadores. El 55% de los recursos empleados en este tipo de inversiones de las grandes empresas se concentra en Madrid; el 16,5% en Cataluña y el 6,2% en el País Vasco. Por tanto el 77,7% de los recursos en innovación de las grandes empresas se realiza en estas tres Comunidades Autónomas. Para un porcentaje muy parecido en las PYMES: el 71,3%, nos vamos a cinco Comunidades Autónomas, siendo lideradas por Cataluña, Madrid, País Vasco, Andalucía y Comunidad Valenciana (23,3%, 16,8%, 12,6%, 11,6% y 8% respectivamente).
Pero en lo que nos tenemos que mentalizar es en que la realidad es tozuda. Los estudios econométricos realizados sobre una muestra representativa del tejido empresarial español por un organismo tan competente como el Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI), constatan que aquellas empresas que innovan incrementan su productividad en 16 puntos porcentuales respecto a las no innovadoras. Igualmente, las ventas realizadas por empresas innovadoras se incrementan un 2% el mismo porcentaje en el que se incrementa el empleo en estas empresas. Si atendemos a los mercados internacionales, la probabilidad de exportar se incrementa en torno al 18%. A pesar de todo, cuando le decimos a un empresario que emplee recursos de su empresa en I+D+i, nos mira como a un extraterrestre, incluso cuando se les explica que el sector público ofrece financiación privilegiada y en parte subvencionada (esto es con importes no retornables), su cara toma un semblante agudizado de incredulidad manifiesta.
El sector privado querámoslo o no, tiene que ser el motor de la innovación, como lo es en Japón, USA, Alemania, Francia y Reino Unido. Además el Sector Financiero tiene que ser un elemento fundamental en el apoyo a este tipo de inversiones. La financiación bancaria, completada con instrumentos públicos, debe ser el pilar de las inversiones en innovación. La Estrategia Estatal de Innovación (e2i) elaborada por la Secretaría General de Innovación del Ministerio de Ciencia e Innovación establece como meta que la inversión privada anual en I+D+i en 2015, sea superior en seis mil millones de euros a la del 2009. Para conseguirlos se basa en que el acceso de las empresas a la financiación se hará a través de cuatro vías:
Financiación Bancaria: promoviendo líneas de financiación mediante la firma de convenios específicos con instituciones financieras. La financiación bancaria se complementará además con otros instrumentos financieros gestionados por el sector público.
Fondos de inversión en investigación e innovación: apoyándose la constitución de fondos de inversión en investigación e innovación basados en co-inversión publico-privada.
Capital Riesgo: fomentando a través de este instrumento el incentivo y la orientación de la participación estable del sector privado a largo plazo. En este aspecto estamos muy retrasados frente a otros países de la UE, siendo el objetivo fundamental el fomento del capital semilla así como la creación de las condiciones que nos permitan que los proyectos con potencial innovador puedan seguir desarrollándose de manera estable una vez finalizada la fase inicial.
Mercados Secundarios Bursátiles: constituyen el último instrumento del eje de la financiación ya que responden a la necesidad de que el capital riesgo pueda realizar sus inversiones en el plazo adecuado en cada caso. En España este mercado (MAD) se inició en el verano de 2009 y su impulso por parte del sector público es fundamental para complementar el conjunto de medidas de apoyo para las empresas innovadoras. Además este mercado dará liquidez a los fondos de inversión en I+D+i.
La única pretensión de estas modestas ideas es ponernos en situación y reflexionar sobre que nos debemos tomar muy en serio el I+D+i, no para salir de la crisis -no olvidemos que los efectos no se ven a corto plazo- sino para que sea una constante en nuestro modelo económico como el factor básico del crecimiento.
__________________
Javier Azpeitia
Economista
Profesor de Isead
Lo que refiere el documento es que las empresas deben ser innovadoras ya que estamos en un mundo de constante cambio y se tiene q estar actualizando día a día en su estructura, no es necesario invertir grandes cantidades para innovar si no buscar las mas efectivas y eficaces estrategias para mantenerse actualizados y así poder dar un mejor servicio a nuestro clientes y opciones nuevas de compra.