El éxito y la prosperidad depende de ti

foto-jose-duenas

Las crisis son oportunidades para ser más creativos. Una persona positiva es capaz de alcanzar sus objetivos, tener buena salud y rendir mejor en el trabajo. Aquí te presentamos algunas pautas que te permitirán concretar los proyectos que mentalices para el nuevo año.

Los ocho ingredientes del éxito

Tener éxito parte de una decisión sobre como queremos que nos vaya en el nuevo año. Una decisión es una determinación, sobre la cual no levantaremos dudas. “Yo tengo el poder de decidir que 2011 va a ser bueno, regular o malo”.  Este es el pensamiento con el que, Rolando Constante, motivador y director ejecutivo de Constante Training, empieza su explicación sobre el éxito.
Pero, ¿qué es el éxito? Para Constante, es la feliz culminación de una meta. Por este motivo, es conveniente tomarse un tiempo para definir con exactitud y precisión qué objetivos y metas tenemos para el nuevo año. Es precisamente la planificación el primero de ocho ingredientes que nos conducirán al éxito.

1 Establecer Metas
Debemos pensar en los ámbitos familiar,  personal, laboral y como parte integral de la sociedad. Es importante definir objetivos en cada una de éstas áreas. A veces nos ponemos ideales que son ambiguos. El fundamento de la meta es que sea precisa, cuantificable y medible. Si mi meta es bajar 10 kilos de peso, debo especificar lo que requiero para lograrlo: asesoría en el gimnasio, un régimen alimenticio más saludable, una rutina de ejercicios, etc.

2 Los problemas
Es necesario tener conciencia de que toda meta tiene problemas, los cuales son una condición natural del éxito. Cuando todo es fácil, el nivel de satisfacción baja, pero cuando es difícil, sube. Si tengo metas grandes, sé que tendré problemas grandes. Este paso es fundamental para prepararse ante situaciones difíciles, medio difíciles ó fáciles que se van a presentar. Por ejemplo, si varias veces he intentado bajar de peso y no lo he logrado, debo detenerme a pensar en qué es lo que falla. Tal vez es la pereza, no estar preparado u otras circunstancias que se convierten en dificultades.

3 Tiempo de ejecución
Debemos determinar con exactitud cuándo concretaremos nuestras metas. Hay gente que dice “este año me quiero ir de viaje”. Es más, en el año viejo sacan la maleta, se dan la vuelta en el barrio para atraer la suerte, pero más allá de esto, nada sucede. La meta no está definida. Lo primordial es la exactitud del objetivo, pues esto determina el logro. La precisión del objetivo es vital. Si quiero irme de viaje, debo pensar a qué lugar, en que tiempo y además, cuánto dinero necesito reunir para lograrlo. Por ejemplo, debo precisar que en julio quiero irme a Cartagena y voy a una agencia de viajes para cotizar cuánto me cuesta el tour. Es decir, voy más allá de las intenciones y empiezo a concretar.

4 Recursos
Si mi viaje cuesta USD500.00, defino que necesito ahorrar, 50 o el valor que fuere cada mes. Este es un paso muy importante que me sirve para tener una correcta administración del tiempo, dinero, recursos y así, llegar más fácilmente a mi meta. De acuerdo con el levantamiento de datos que realizo, puedo planificar en determinado mes un viaje a mi destino soñado. Habrá contingencias, días difíciles, pero debo ser firme en el objetivo que persigo y con el tiempo que establezco.

5 Disciplina
Una vez definida la meta y el plan, debo mantenerme firme en la planificación de tiempos y recursos que he determinado para lograrlo. Si he decidido ahorrar USD50.00, en febrero puede venir una contingencia que me haga pensar que debo destinar ese dinero para ese suceso. No cumplir lo que quiero es irme contra mí mismo, contra mis principios. La disciplina es la observancia de la ley, del acuerdo, de la palabra dada, es el estricto cumplimiento de lo que yo decidí. No me doy licencias, no me doy por vencido mientras no cumpla el objetivo. Si uno quiere realmente algo, este es el camino para lograrlo. Es fácil o difícil en función de los hábitos que cada uno tenga. Uno se habitúa al éxito o al fracaso en virtud de lo que haga. Puede presentarse el mejor paseo del mundo en la mitad del tiempo señalado para mi viaje, pero yo debo revisar mi agenda y en función de lo que he planeado, debo fijar mis prioridades. Lo que yo deseo y considero que es positivo para mi vida. De lo contrario, permito que lo que está a mí  alrededor influya para fijar mis metas o para deshacerlas. La felicidad la obtengo al cumplir paso a paso lo que me propongo.

6 Excelencia
Es simplemente superar la meta. Si decido ahorrar USD500, pero en el transcurso del tiempo tuve un ingreso extra, lo acumulo para mejorar mi viaje, si ese es mi objetivo. La excelencia es superar mi meta.

7 Perseverancia
Es fundamental, pues es la firmeza en el objetivo y en el propósito. Vencer todo lo demás, superar todas las barreras, los obstáculos, las montañas. La meta es lo que nos impulsa es ver la cima de la cumbre. En la película de Will Smith, “En búsqueda de la felicidad”, hay un coro un particular que dice: “Señor no me quites las montañas, solo dame las fuerzas para superarlas”. Y ese es otro secreto del éxito, la persistencia. Recuerda siempre que la gota de agua rompe una roca por más fuerte que esta sea. Lo importante es tener claro lo que se quiere para que los problemas del día a día no disipen las metas. Si en 2010 quieres tener un año maravilloso, debes tener esa predisposición. Hay cosas que se opondrán a las metas, el punto crucial es darnos cuenta de qué tan preparados estamos para superar los obstáculos y mantenernos firmes. Hasta aquí está el 75% de los ingredientes.

8 Actitud
Es básicamente el estado de ánimo. El ánimo es el espíritu de la persona. La actitud sería el estado del espíritu. ¿Cómo nace la actitud? La facultad más importante del espíritu es el pensamiento.
Si defino mi meta, sé que habrá problemas pero debo ver que tipo de pensamiento pongo a mis metas. Algo esencial es el orden. Cuando algo está ordenado, la persona se siente bien. Esto es muy importante para tener una buena actitud. De ahí la importancia de hacer un plan de acción para el ánimo. El orden va a generar un pensamiento positivo, el desorden, uno negativo. Al tener un plan y poner en orden cada meta, logro una actitud positiva.

Además, se requiere ser creativo en el pensamiento, fomentar pensamientos positivos y alimentarme de más ideas buenas….
Es decir, escuchar música positiva porque la mente se alimenta de todo lo que las percepciones reciben. Al igual que cuando pensamos en comer alimentos saludables para cuidar el organismo, debemos digerir buenas lecturas, películas y todo aquello  que no haga daño. Si quieres tener buena salud mental, no te alimentes con cosas negativas, ni frecuentes la compañía de personas pesimistas.

Los detalles

Lo más importante es estructurar adecuadamente cada meta. ¿Qué quiero y cómo lograrlo? Debemos librar una batalla contra los hábitos negativos y alimentarnos con positivismo. Este año será tan bueno o tan malo como queramos. El poder está en la mente y en la actitud de cada persona.

La actitud es super importante en cualquier meta que uno se traze. Por lo demás con perseverancia uno va trazando el camino al cual uno se ha trazado y que al final vera coronado con el ÉXITO.

____________________

Escrito por José Darío Dueñas Sánchez

Alumno Isead

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 108 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: