Una pregunta dolorosa es la que se hace uno cuando ve que una microempresa no crece e incluso, va declinando. ¿A qué se deberá esto?
Como primer factor, tal vez 95% de las microempresas surgen por necesidad y cuando la necesidad es el móvil, es usual que lo que más escasee sea el dinero. Es por ello que una microempresa no cuenta con la infraestructura, organización y asesoría para emprender sus operaciones en su arranque, y sin embargo, así se emprende.
El empresario se adhiere a su ingenio y comprensión de la necesidad que se busca satisfacer para poder tener éxito. Por otro lado, existe un ingrediente oculto que es clave del éxito o del fracaso de cualquier negocio: la ilusión.
Cuando el empresario tiene la convicción, no importa que se sumen otros factores en contra o que el mismo negocio o el momento no sean los más apropiados, siempre encontrará la manera para salir a flote. Cuando se pierde la ilusión, la empresa decae. Hay que recordar que el corazón de una organización es su fundador.
Los negocios, como las personas, presentan una curva de vida en al cual nacen, crecen, se desarrollan y tarde o temprano, mueren. El tema es saber o pronosticar qué tan rápido y sólido una empresa crecerá, durante cuánto tiempo puede llegar a mantenerse y posicionarse con éxito, y si la muerte estuviera próxima, evaluar la posibilidad de que el ciclo de vida vuelva a empezar. Leer más de este artículo
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.