De la cultura del hacer a la cultura del ser

Cuando hablamos de HACER, en general, estamos refiriéndonos a la capacidad productiva, al producir, a la dimensión técnica de las acciones humanas, su resultado práctico y si nos referimos al OBRAR nos referimos al actuar voluntario de la persona que interioriza el HACER.

El HACER (actividad, quehacer, acción productiva) conduce al tener (cosas, conocimientos, habilidades, medios): pero una cultura del HACER y del TENER debe ser traducida en una cultura del OBRAR, o sea, del trabajo que busca realizar a la persona y que la hace trascender. Y de ahí se pasa a una cultura del SER que integra el HACER y el TENER en el OBRAR y el SER.

CULTURA DEL HACER

  • El que hace se puede quedar en lo que hace y nada más. No se trata de un juego de palabras para llamar la atención sino de una dura realidad que se constata cada día.
  • Hacer es fácil y no requiere necesariamente un empeño espiritual.
  • Basta con moverse en las diferentes variaciones de la actividad humana para encontrar gente que hace constantemente, incluso con ayuda de la técnica.
  • Esto no implica una valoración negativa de las personas que hacen o que llaman a ese hacer, trabajo.
  • El hacer es lo que hacen las máquinas y la persona rutinizada, sujeta a un trabajo que no le permite crecer dentro de sí.

Palabras que identifican el hacer Tener, estar, sentir, poseer, dinero, éxito, hablar, consumo, ruido, imagen, poder, posición, gastar, moda, capital, dominar, placer, técnica, recursos materiales, gastar. Seguir leyendo

El líder y sus decisiones

En primer lugar, resulta útil acudir a una imagen aportada por la náutica: En toda embarcación, sin importar el tamaño de la misma, existe la denominada línea de flotación. Ella establece una diferencia entre lo crítico y lo que no lo es. Una rotura por debajo de la línea de flotación equivale a una emergencia. En cambio, si acontece por encima de la misma, puede ser solucionada con cierta tranquilidad.

La imagen es un interesante recurso para pensar una primera división entre decisiones estratégicas y operativas. Las primeras, las inferiores a la línea de flotación, son patrimonio exclusivo del líder y las segundas pueden ser delegadas en otros.

Como ejemplo de decisiones estratégicas pueden ser identificadas todas aquellas que involucren un alto impacto en la organización, a mediano y largo plazo. Las operativas refieren sí a la salud del negocio, pero pueden ser llevadas a cabo por gerentes o responsables de área que acrediten idoneidad en el tema en cuestión. Así las cosas, el líder que sea capaz de delegar en personas claves la mayor parte de estas elecciones tendrá un importante tramo del camino recorrido; y su tranquilidad comenzará a crecer paulatinamente una vez que experimente los resultados positivos de las mismas. Seguir leyendo

La necesidad del Plan B

jose_baja 20Artículo de José Luis Matarranz, Profesor de ISEAD Business School

El hecho es la actual situación que vive la economía mundial y muchas de nuestras empresas; sus consecuencias y su resolución límite son producto de no disponer en el momento de la crisis de un Plan B, o un plan alternativo que pueda reorientar y corregir las fallas que se estén produciendo.

Un Plan B siempre debe estar en la mente del directivo, no como una solución límite sino como otra alternativa capaz de solucionar y enfocar nuevamente el problema, por que, aunque no se lo reconozcamos a nuestros colaboradores, cuando algo es susceptible de ir mal, seguro que irá peor.

No creo que pensar que cuando una cosa puede ir mal, seguro que irá peor, sea un pensamiento del que los directivos y personas de empresa debamos huir. Seguir leyendo

François Michelin: lecciones de un maestro

urcelayArtículo de Jaime Urcelay, Profesor de ISEAD

Leyendo por casualidad las páginas de “Motor” de El Mundo, supe, apenas hace unos días, del fallecimiento del empresario francés François Michelin, quien dirigió la empresa que lleva su apellido entre 1955 y 1999.

Según aparecía en la información de prensa, su antigua empresa se ha referido a él en una nota como un “visionario y humanista” que “encarnó los valores de la identidad” de Michelin. “Bajo su dirección, afirma, Michelin tuvo un desarrollo sin precedentes, impulsado por su pasión por la innovación y su exigencia de rigor al servicio de la calidad”. El actual presidente de la corporación, Jean-Dominique Senard, rendía también homenaje a este “hombre de excepción unánimemente respetado por sus valores, sus convicciones y su visión”.

Resumiendo brevísimamente la biografía de este empresario sencillo y austero -nada convencional-, en la noticia podía leerse que François Michelin fue educado en la casa de sus abuelos, tras el precoz fallecimiento de sus padres. En 1951 entró en el grupo familiar de forma anónima como simple obrero y durante cuatro años pasó por diversos puestos, antes de convertirse en 1955 en cogerente. Cuatro años más tarde, se convirtió en patrón único y bajo su dirección Michelin desarrolló el neumático radial, lo que le permitió convertirse en líder mundial del sector. Seguir leyendo

Trabajo en equipo para la motivación laboral

En la siguiente investigación se hablará de la importancia que se tiene de contar con un equipo de trabajo el cual esto influirá como una motivación laboral sin ser un incentivo.

El poder trabajar en un ambiente sano, respetuoso y guiado por un buen líder es una motivación que todo trabajador necesita ya que se requiere tener un ritmo de trabajo intenso auto dirigido hacia los objetivos determinados, tener la capacidad de desarrollar, poder consolidar y dirigir al equipo de trabajo brindándoles la responsabilidad necesaria, así como una comunicación eficaz para que puedan expresar sus ideas, sus emociones y la mejor forma de poder trabajar, hay que reconocer el esfuerzo que hacen todos los miembros de la organización ya que en muchas empresas ven a los colaboradores como una máquina y no como el humano que requiere la comprensión y apoyo, sin tomar en cuenta las necesidades de las personas. Seguir leyendo

Las 20 propuestas de la economía del bien común de Christian Felber

Hace algunos meses que escribí un post sobre la Economía del Bien Común, un nuevo modelo de economía alternativa propuesto por Christian Felber. Ahora, lo retomo en mi investigación para el libro la Revolución de la Felicidad y os presento sus 20 puntos centrales:

1. La economía del bien común se basa en los mismos valores que hacen florecer nuestras relaciones: confianza, cooperación, aprecio, democracia, solidaridad. Según recientes investigaciones científicas conseguir buenas relaciones es la mayor fuente de motivación y felicidad de los seres humanos.

2. El marco legal económico experimenta un giro radical, cambiando las reglas del juego de afán de lucro y competencia por cooperación y contribución al bien común: Empresas que practican la cooperación serán recompensados. En cambio, el comportamiento competitivo conlleva desventajas.

3. El éxito económico no es medido por indicatores monetarios como el beneficio financiero o el BIP, sino con el balance del bien común (a nivel de empresas) y el producto del bien común (a nivel de sistema). El balance del bien común se convierte en el balance principal de todas las empresas. Cuanto más social, ecológica, democrática y solidaria sea la actividad, mejores serán los resultados del balance del bien común alcanzados. Mejorando los resultados del balance del bien común de las empresas en una economía nacional, mejorará el producto del bien común. Seguir leyendo

Supervisión y Liderazgo paso a paso

A medida que trabaja en el desarrollo de su capacidad de supervisión, estos simples cinco procesos pueden ayudarle a lograr su meta. Pronto se sentirá seguro en su papel de líder de un equipo de ventas. Usted sabrá cómo motivar, comunicar, crear equipos, y ayudar a enfocarse y lograr objetivos en otros.

Deseo. Comience con su deseo. Mientras que usted puede haber estado en la supervisión si usted quiere tener éxito, necesita apasionarse de su puesto de conducción. Esto es, querer hacer un gran trabajo con las personas que conduce. Si usted tiene este ingrediente clave, puede dominar todo el resto, porque el deseo está vinculado al compromiso y el éxito.

Comprométase a un curso de acción. Para ser un gran líder, debe adquirir las habilidades que hacen que la gente quiera seguirlo. Winston Churchill dijo que “el liderazgo es hacer que la gente haga lo que el líder quiera porque quieren”. Así que comprométase a tomar el tiempo para aprender y entrenar. Esté dispuesto a hacer cambios de vida y cambios en las habilidades que le harán ese tipo de líder. Seguir leyendo