Cinco lecciones de los mejores emprendedores del mundo

1.   No deje la innovación fuera de la estrategia

La innovación es el combustible que alimentará a su compañía durante su viaje hacia el liderazgo del mercado. Pero muchos negocios no logran establecer prioridades estratégicas para la innovación, o lo hacen de manera deficiente. Convierta la innovación en un tema de discusión para la junta directiva.

2.   Su poder de innovación lo hace único, no lo pierda.

A medida que su negocio crece, necesita mantener activo el espíritu creativo. La perspectiva burocrática puede matar la innovación en un abrir y cerrar de ojos. Es responsabilidad del líder fomentar una cultura de creatividad.

3.   Las buenas ideas son demasiado valiosas como para desperdiciarlas

Las ideas que cambian el juego son como oro en polvo: difícil de encontrar y fácil de perder. La búsqueda de ideas y su proceso para desarrollarlas debe manejarse rigorosamente y a nivel de la compañía. La innovación debe ser algo organizado. Leer más de este artículo

Dale voz a la innovación

Gran parte del capital humano se queja de que sus ideas no son escuchadas en la organización. Descubre cómo potenciar el talento innovador de tus empleados.

En algunas empresas no existen políticas que permitan a los empleados hacer llegar sus ideas a los tomadores de decisión. El poder creativo puede perderse, si la empresa no construye los adecuados canales de soporte para darle voz.

Gary Hamel, autor del libro “El Futuro del Management“, indica: “La innovación sigue siendo una ley exponencial: por cada 1000 ideas descabelladas, sólo 100 merecerán que se experimente con ellas; de estas 100, no más de 10 serán dignas de inversión significativa, y sólo dos o tres producirán finalmente beneficios”.

De acuerdo con Perry McIntosh y Richard Luecke, expertos en management, lo primero que se debe para fomentar la innovación en la organización es crear un grupo que se encargue de analizar las ideas de los empleados. Para facilitar esta labor puedes lanzar convocatorias para recibir proyectos. Pídeles que se reúnan en equipos y trabajen la idea, de esta forma fomentarás el networking.

Los proyectos deben describir las ideas, indicar cómo beneficiarán a la organización, cuánto costará llevarlas a cabo e incluir un plan de implementación. Tras evaluar dichos aspectos, selecciona las propuestas más rentables y busca informarlo públicamente. Recuerda que es importante reconocer a los empleados públicamente, ya que esto alentará a otras personas a generar buenas ideas para la empresa. Leer más de este artículo

La innovación, factor fundamental del crecimiento económico

azpeitiaEn épocas de crisis como la que estamos viviendo, el término I+D+i está en boca de todos los agentes sociales. Los partidos políticos, las organizaciones empresariales y sindicales afirman rotundamente que la utilización intensa de recursos en innovación es uno de los caminos fundamentales para salir de la crisis, la “panacea universal” que todo lo cura. Vamos a analizar muy someramente la situación de España en este aspecto.

¿Conocemos realmente cual es el esfuerzo inversor en porcentaje del PIB que se realiza en España? Los datos son abundantes y conocidos (el INE -Instituto Nacional de Estadística- es una magnifica fuente de información) y realmente me trae a la cabeza la frase del famoso escritor…”que inventen ellos”. Una economía cuyo crecimiento ha estado basado en el ladrillo, realmente no se ha preocupado demasiado en dedicar recursos al I+D+i. Pero el problema no es solo nuestro, también es genérico a la Unión Europea. La U.E. de los 27 emplea un porcentaje del PIB en inversiones en I+D+i más bajo que Japón y USA. Los nipones dedican casi un 3,50% de su PIB a inversiones en I+D+i, ese mismo porcentaje baja al 2,50% en USA y a casi el 2,00% en la UE de los 27. ¿Saben ustedes cuál es ese porcentaje de España? Pues un “pírrico” 1,38% muy por debajo de la media de la UE y a años luz de Alemania (2,50%), Francia (2,00%) Reino Unido (1,74%) y no digamos del 3,50% de Suecia y Finlandia. La cifra española es baja con respecto a los países de nuestro entorno y no nos puede servir de consuelo el que estemos por encima de Italia, cuyo porcentaje es del 1,18%.

Bien es verdad que se ha avanzado algo desde el año 2000 hasta ahora, pasando nuestras inversiones en I+D de un 0,91 del PIB en el año 2000 a un 1,38% en el año 2008. Pero no es suficiente, el camino por recorrer es largo, muy largo. Leer más de este artículo

Cuatro claves para mantener alejada a la competencia

Steve McKee, presidente de la firma McKee, Wallwork Cleveland Advertising, reconoce sin duda alguna la necesidad de un mercado abierto y competitivo para generar  riqueza. Sin embargo,  observa  en la revista Business Week que,  en la actualidad, en períodos de crisis, existen posibilidades de  mantener alejada a la competencia mediante la construcción de “barreras” en mercados donde no existen barreras “naturales”. ¿En qué consisten estas “barreras naturales”? Pues, sencillamente, son aquellas necesidades de inversión para poder competir en un mercado que imposibilitan al emprendedor “de a pié” entrar en él sin incurrir en unos niveles de riesgo que desaconsejen a priori dicha incursión. Ejemplos de lo descrito son altas inversiones en activos fijos (en el mercado del tráfico aéreo serían las inversiones en aeronaves, en el mercado del acero serían las inversiones en altos hornos),  o capital circulante, (en el mercado de la distribución de alimentación serían las inversiones en inventarios), etc.

Las ventajas de los competidores en este tipo de mercado es que tienen una mayor posibilidad de fijar precios al cliente y gobernar de mejor manera la rentabilidad del negocio.

Pues bien, se pregunta McKee, ¿qué hacen empresas en mercados sin” barreras” para construirlas y mantener alejadas a la competencia? Por su observación en el mercado reconoce 4 barreras que empiezan por “R”. Leer más de este artículo

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 505 seguidores