¿Cuánto vale el Clásico?

El Partido del Siglo de cada mes, podría estar generando un incremento de más de 200 MM de Euros en el PIB español.

Hasta hace apenas unos meses, el llamado Clásico, partido Real Madrid – FC Barcelona o viceversa, era llamado El Partido del Siglo. Por arte de los calendarios, de las propias competiciones y de la rivalidad entre los dos equipos, los que ahora son  los clubes más poderosos futbolísticamente hablando se han enfrentado en menos de un año ocho veces, y con perspectivas que en el corto plazo lo puedan hacer alguna vez más. Cuando el miércoles 25 de enero se hayan enfrentado una vez más y alguno de nuestros pequeños nos pidan ver el partido a esa hora algo intempestiva para aquellos que tengan que descansar y prepararse para el día siguiente y les digamos: “Mejor, vete  a la cama y descansa porque un partido de fútbol no te va a aportar nada”, nos arriesgamos a que algún “niño espabilado” nos diga: “a mi no, pero a la maltrecha economía española sí”. Obviamente describo una situación totalmente imaginaria, porque ni me creo que alguno de nuestros hijos nos lo vaya a decir así, ni menos que “padres totalmente  responsables amantes del fútbol” vayan a poner reparo en compartir semejante espectáculo de orden mundial, no lo vayan a compartir con sus hijos.

Dicho lo cual, me he atrevido a formular unos pequeños números, sin mucha base científica, pero si con algo de intuición comercial para llegar a la conclusión que sin duda un Barca-Madrid o viceversa son uno de nuestros mejores productos autóctonos que España exporta y vende bien. Qué si en Estados Unidos tienen los Oscar el último domingo de febrero o la Superbowl en enero, y en Viena todos los primeros de año se celebra el mítico Concierto de Año Nuevo y son millones de seguidores los que en el mundo entero lo ven,  España ofrece al mundo su mayor espectáculo y lo hace no una vez al año, ni dos, ni tres, sino hasta ocho veces, y subiendo, y subiendo en intensidad, en polémica y en emoción cada vez que se enfrentan. Leer más de este artículo

Apuntes de Verano: El Papel del Director

Jose Luis Matarranz

Jose Luis Matarranz

Mientras tratamos de entender todo ésto del techo de la deuda americana y sus implicaciones en la economía mundial, yo me quedo con algo mucho más trascendente que es la contrastada indisolubilidad de la música y el cine, y el extraordinario valor o sinergia, que ambos se añaden cuando los disfrutamos juntos.  El pasado viernes 29 de julio tuve la oportunidad de escuchar el Concierto Extraordinario de Verano que el Colegio de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Málaga tiene a bien de regalar todos los años, a finales de julio, a todo su colectivo en particular y a la ciudad de Málaga en general, con un programa que combinaba extraordinariamente el cine y la música interpretando esas más que conocidas bandas sonoras que todos conocemos de sobra: La Guerra de las Galaxias, Superman, E.T, Bailando con lobos o  Zulú, obras ya todas que han inmortalizado a sus autores, John Williams o John Barry, entre otros. Y mientras escuchábamos la extraordinaria interpretación de la Orquesta Filarmónica de Málaga dirigida por el joven director Arturo Diez Boscovich, pensaba en el papel que éste tiene y lo que supone un director para la orquesta, para el colectivo de intérpretes que tiene delante, lo mismo que cualquier directivo para su empresa.

Quién no ha pensado alguna vez, qué poco es lo que un director de orquesta aporta, qué puede aportar alguien que con un varita no mágica en la mano, precisamente, (batuta), la mueve de un lado a otro sin aportar sonido alguno, mientras casi cien músicos leen sus respectivas partituras con una simultaneidad casi perfecta hasta lograr un resultado que podemos decir, llega a ser casi milagroso. Sin embargo, la realidad es otra bien diferente. Si alguien alguna vez ha tenido la oportunidad de subirse al podio del director, empuñar la batuta, y moverla de un lado a otro, habrá comprobado que esos músicos responden a esos movimientos para nada aleatorios con unos resultados totalmente diferente. Ritmo, intensidad y entradas quedan retratados en las indicaciones que hace el director, de tal forma que cuando alguien que no sabe dirigir lo lleva a cabo, las notas que salen de la orquestas suenan arrítmicas, aisladas y sin el más mínimo sentido musical, porque la orquesta responde fielmente a la indicación, aunque esta sea equivocada. Leer más de este artículo

Ecuación: liderazgo X negociación

La combinación de esta característica directiva a la que siempre llamamos Liderazgo, con la acción y el proceso de la Negociación, debería siempre debe ser positiva; esta supuesta fórmula de éxito, en este caso expresada en forma de producto, de los valores que por sí mismos tienen el liderazgo y la negociación deberían generar valor, un valor incluso mayor a los que pudiéramos referirnos de forma separada para cada una de ellos y por tanto la mejor forma para resolver conflictos, implantar nuevos planes y afrontar el futuro con una perspectiva mucho mejor. Pero la realidad es que ello no siempre resulta así. La cuestión es la siguiente: ¿qué ocurre cuando se afrontan procesos de negociación con liderazgos débiles y poco convincentes? El resultado y sus consecuencias generalmente son las opuestas a las que se pretenden obtener cuando el líder de una organización, empresa, colectivo, gobierno, etc. se tendría que plantear cuando negocia con el fin de resolver un conflicto y emprender un camino de mejora. Entonces, la combinación del liderazgo y la negociación no siempre tiene unas consecuencias positivas y va en la dirección pretendida.

Como ocurre en una multiplicación, cuando el infinito se multiplica por cero, lo que se obtiene es una indeterminación, por lo que basar una estrategia solo en la negociación como una única vía de gestión para la resolución de un conflicto desde un liderazgo sin grandes fortalezas puede que nunca sirva solucionar una crisis o un problema de dimensión no tan grande. Leer más de este artículo

La necesidad del plan B

jose_baja1El hecho es la reciente huelga de controladores, aunque también es aplicable a la actual situación que vive nuestra economía y muchas de nuestras empresas; sus consecuencias y su resolución límite son producto de no disponer en el momento de la crisis de un Plan B, o un plan alternativo que pueda reorientar y corregir las fallas que se estén produciendo. Un Plan B siempre debe estar en la mente del directivo, no como una solución límite sino como otra  alternativa capaz de solucionar y enfocar nuevamente el problema, porqué, aunque no se lo reconozcamos a nuestros colaboradores, cuando algo es susceptible de ir mal, seguro que irá peor.

No creo que pensar que cuando una cosa puede ir mal, seguro que irá peor, sea un pensamiento del que los directivos y personas de empresa debamos huir. Otra cosa es que lo divulguemos y hagamos copartícipes a aquellos que deben creer en su trabajo de forma positiva, sin reparar en las adversidades, pero repito: ¡no nos engañemos! Nuestra acción directiva y de gestión necesita muchas dosis de realismo y de humildad ante el posible error o fracaso.  El directivo debe estar preparado para lo peor, y si no es para lo peor, sí debemos tener presente que las cosas no siempre nos tiene que salir a la primera; por eso es tan importante tener siempre un Plan B, o una alternativa.

Precisamente en estos tiempos que vivimos, asistimos todos los días a acontecimientos que requieren o han requerido de la aplicación de un Plan B, y que sin embargo por no haberse aplicado o haber dejado pasar el tiempo, las consecuencias y los descalabros son mayores. En primer lugar digamos que un Plan B no solo debe ser una corrección,  tampoco puede ser una medida improvisada, un cambio o un planteamiento que surge como respuesta a un estímulo negativo o inesperado: una empresa no debe, por ejemplo, parar sus máquinas al comprobar que sus stocks se llenan y su producto no rota, o no debería bajar el precio de sus productos tan solo por comprobar que su competencia ya lo está haciendo, a lo mejor está última simplemente lo hizo porque bajo la calidad de sus productos y antes que el mercado le posicionará prefirió hacerlo ella misma, o tantos otros ejemplos que podríamos poner, que ello nos lleva a nuestra tesis: la decisiones apresuradas, que no han tenido un mínimo análisis o que son solo fruto de la conveniencia del momento suelen ser malas soluciones, que casi nunca deparan el resultado que estamos buscando. Leer más de este artículo

“Amigos para siempre”: ¿Es bueno tener amigos en el entorno laboral?

Jose Luis Matarranz

Jose Luis Matarranz

Quiero comenzar este artículo con el fondo musical de aquella canción rumbera que  despedía los Juegos Olímpicos de 1992 en Barcelona,…”amigos para siempre, lailo lailo lailo laaaa….. amigos para siempre”, canción perfectamente intercambiable con el “Friends will be Friends” que a mediados de los ochenta The Queen cantara a modo de himno de la amistad también. Entre medias de estas notas musicales surge la cuestión que nos ocupa y que también suena como un estribillo, como un tópico y que todos hemos oído alguna vez: “en el trabajo no se tienen amigos”.
¿Es bueno tener amigos en el entorno laboral? ¿Debemos o no debemos tener amigos en nuestros trabajos, empresas, negocios, etc…? Reconozco que la pregunta resulta un tanto superficial y poco transcendente  si lo comparamos con otras reflexiones que mis compañeros de blog plantean, pero mi descanso estival no me ha dado para más.
Mis reflexiones veraniegas, y mis lecturas más próximas a la actualidad deportiva que a las teorías y predicciones de Paul Krugman, me plantearon la siguiente cuestión: “si estos alegres y triunfantes muchachos que ganan mundiales de fútbol y baloncesto hablan siempre que parte de su éxito reside en el buen ambiente que tienen, en lo bien que se llevan y en lo amigos que son, ¿porqué nunca nos planteamos idénticas circunstancias en nuestros entornos empresariales? Hablamos  sí,  en abstracto del buen ambiente y del clima organizacional, pero ¿alguna vez alguna empresa ha medido las relaciones interpersonales hasta el resultado de poder determinar el nivel de amistad (más que compañerismo de sus empresas) que hay entre los miembros de un departamento, de un taller, de un negocio o de parte de una empresa? Leer más de este artículo

Buscando a los Pepe Reina

Jose Luis Matarranz

Jose Luis Matarranz

Cuando poco a poco ya se vayan apagando los ecos del Mundial de Sudáfrica, tan solo los más significativos hechos serán los que solo queden en la memoria. Quisiera dedicar un día más estas líneas escritas como siempre desde la simpatía y el agradecimiento que para mi supone el poder expresar mis ideas y mis sentimientos con libertad a una figura, que vista y analizada desde el sentido crítico y observador de quien siempre está buscando explicaciones a los comportamientos y a los resultados de los equipos, sobre todo comerciales, ha tenido una importancia manifiesta y reconocida en el éxito de todo el grupo, y no me referiré a su manager y cabeza visible, Vicente del Bosque, sino a uno de sus reservas, el portero simplemente.

Fue en julio de 2008 cuando descubrimos casi todos a un personaje capaz de convertirse en el centro de las celebraciones de la victoria de la selección española de fútbol en la Eurocopa de 2008 (Suiza y Austria) sin haber jugado un solo minuto de aquel campeonato y me llamó la atención, ya en ese momento como el portero suplente era capaz de tomar el mando de las operaciones probablemente en los momentos donde unos querrían ya para sí toda la gloria u otros, los que menos hubiesen participado del juego, hubiesen querido pasar desapercibidos. Pepe Reina, (Madrid, 31 de Agosto de 1982), portero del Liverpool inglés, e hijo de otro mítico español que llegó a jugar en el Barca y en el At. de Madrid se convirtió inesperadamente en el speaker y en el showman de las celebraciones de aquella Eurocopa, y sobre todo lo hacía con el advenimiento y la complacencia de todos sus compañeros, tanto los que habían jugado como los que no lo habían hecho. Leer más de este artículo

¿Dónde reside el éxito del equipo? (2ª parte)

Jose Luis Matarranz

Jose Luis Matarranz

No creo que no hayan sido ni los genes, ni el carácter ni la idiosincrasia del español en general, tan injusto es generalizar como renunciar a unos rasgos más o menos comunes que al español, mediterráneo o latino en general le puede hacer diferente de los escandinavos o de los chinos, sin que ello, por favor, sea entendido de forma racista, nada más lejos de mi intención. Lo que sí creo y es la razón del éxito, es que en la selección española de fútbol se han suscitado los diferentes factores de éxito que se deben dar en cualquier grupo, y que como antes se dieron en el baloncesto, ahora se dan en el fútbol.

Estos factores, a mi entender y desde mi punto de vista en el cual se prima mucho el resultado del equipo, siempre que nos  referimos a las ventas y a la capacidad comercial del grupo, son los siguientes:

•    El talento individual.
•    La gestión inteligente y motivadora del grupo.
•    La voluntad y el reto de lograr un objetivo.
•    La autoestima colectiva como patrón de conducta.
•    El trabajo y la mejora continua (humildad).
•    La asimilación del seguimiento por parte de los demás. Leer más de este artículo

¿Dónde reside el éxito del equipo? (1ª parte)

Jose Luis Matarranz

Jose Luis Matarranz

En tiempo de Mundial de fútbol, todo puede ser referido al evento deportivo y cualquier tema, asunto y cuestión a debatir puede encontrar su símil y su analogía en este evento deportivo, y como no, si a lo que nos referiremos a continuación es a la gestión de los equipos y al mayor rendimiento que un buen gestor puede obtener del capital humano, también llamado talento para no suscitar el malestar de los eruditos en el tema que en el término capital o recurso ven algo peyorativo, cuando no es más que una forma de referirnos a una de las potencias necesarias que la empresa tiene, el de las personas.

España ciertamente ha sido siempre un país señalado como individualista y rebelde, capaz de forjar grandes personalidades pero inútil a la hora de aunar esfuerzos y mentalidades de equipo. Así, siempre ilustramos a nuestras organizaciones, como grupos desorganizados donde cada uno responde a sus propios intereses, incapaz de mirar al de lado y de contribuir positivamente al progreso del grupo en general, y de la misma forma, en nuestra historia reciente deportiva, ha habido la misma referencia perpetua a las gestas  de los grandes deportistas que conseguían éxitos individuales (los Induráin, los Perico Delgado en ciclismo, los Olazábal y Ballesteros en golf, los pilotos de motociclismo y los de antaño tenistas de la generación de los setenta que capitaneaba Manolo Santana y que a algunos todavía nos pilló sin poder disfrutar de sus éxitos y de esas retrasmisiones en la radio de la Copa Davis que nuestros padres nos han contado alguna vez). Leer más de este artículo

“Crisis poliédrica”. Nuevo enfoque para superarla

Foto de Jose Luis Matarranz

Foto de Jose Luis Matarranz

Para resolver cualquier problema o conflicto, sea grande o pequeño, independientemente de sus consecuencias y de su transcendencia, lo ideal es tener siempre más de un punto de vista, recabar más de una opinión o cambiar la perspectiva. Cuántas veces hemos hallado la solución a un problema después de habernos tomado un descanso, haber refrescado la mente y haber enfocado la cuestión que nos ocupaba bajo otro prisma. Esto mismo es lo que sugiero en este artículo: la necesidad de cambiar nuestro enfoque a la actual situación económica que estamos viviendo. ¿Será que nos está faltando aplicar más de un punto de vista para encontrar la solución a un problema que amenaza seriamente nuestro actual modelo de vida o estado del bienestar?

En cierta ocasión alguien con una dolencia crónica y cansado de recibir siempre el mismo diagnóstico de su médico especialista, decidió no solo cambiar de galeno, sino también de especialista. Este nada más escuchar los síntomas del enfermo, guardó silencio por unos instantes para, a continuación, emitir su diagnóstico y su recomendado tratamiento. Su veredicto radicaba en algo totalmente diferente al que sus colegas habían dado al paciente que esperaba y no encontraba el remedio. La especialidad de este nuevo médico le había llevado a analizar el problema desde una visión totalmente diferente. Con independencia de sus competencias, cada uno, y sobre todo el primero de ellos, se había enfocado solo en los aspectos que mejor conocía sin tener en cuenta otras posibles causas y orígenes, que dada su formación y capacidad en cualquier caso sí tenían que haber tenido en cuenta. Volviendo a nuestra idea y al tema que nos ocupa: ¿Será que para superar esta crisis solo estamos dispuestos a recetarnos pastillas que nos alivien el dolor de cabeza, pero que nada pueden hacer ante una dolencia mucho mayor? ¿Será que quienes tienen que diagnosticar y formular soluciones a la actual situación lo hacen sólo bajo un punto de vista y sin analizar otras causas? Leer más de este artículo

Adelanto del libro: De la Fidelidad a la Recurrencia: Como hacer que tu empresa sea verdaderamente rentable (2ª parte)

Foto de Jose Luis Matarranz

Foto de Jose Luis Matarranz

(continúa…) Leído este poema tan profundo y escrito con tanto acierto para expresar como uno ha de enamorar a otra persona, mi propuesta, la misma que hago a mis alumnos en clase es la de cambiar las palabras: sustituir táctica por estrategia y viceversa, y de nuevo leer el poema, con el objeto de sacar alguna conclusión.

Táctica y Estrategia

Mi estrategia es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos. Leer más de este artículo

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 505 seguidores