Liderazgo Inteligente
09/08/2011 Dejar un comentario
Puede que el planteamiento de ese objetivo en si mismo no sea percibido como diferencial a otras propuestas, sin embargo quizá la percepción cambie cuando ese objetivo inmediato se enmarca en la creación de un nuevo liderazgo que responda a los grandes retos del contexto actual de creación de riqueza con responsabilidad social: la riqueza debe ser creada respondiendo a las necesidades inmediatas de rentabilidad de la empresa, pero en equilibrio con la paz y progreso de las personas que participan en su desarrollo.
Frente al estéril debate sobre prácticas o criterios de actuación en coherencia con principios propios del capitalismo utilitarista o de un colectivismo populista, más o menos diluidos, el reto es el de construir un nuevo Liderazgo donde la persona, sea el centro, origen y foco de toda la actuación directiva y empresarial. De manera que la acción de Liderazgo se ejerce con Autoridad para mantener a la organización enfocada en una estrategia y coherente en todos sus términos.
La propia inteligencia económica aprendida en los últimos treinta años en relación con las organizaciones empresariales muestra que no tiene porqué haber contradicción entre el resultado económico, y el desarrollo y crecimiento de las personas, o lo que es lo mismo, entre la construcción de la riqueza y la responsabilidad social. Disponemos de un gran número de experiencias empresariales que podríamos denominar de alto rendimiento por su ventaja y crecimiento, en las que se infiere que la estrategia de la empresa y su resultado económico se han construido por esa práctica de Liderazgo, centrado en el crecimiento y desarrollo de la personas extendiéndose a toda la organización y conformando su cultura. Leer más de este artículo
Desde 1936, año en el que se publican por primera vez los Incoterms, el comercio internacional ha cambiado mucho, significativamente, por la extensión creciente de zonas francas y uniones aduaneras o económicas, como la Unión Europea, en las que las formalidades aduaneras se han reducido significativamente o han desaparecido, de forma que el uso de los Incoterms se ha trasladado cada vez más a transacciones comerciales puramente domésticas, como sucede en los Estados Unidos, en los que cada vez se utilizan en la práctica más los Incoterms y menos los términos internos que establecía el Uniform Commercial Code. Una situación que viene a alterar la finalidad primaria de los Incoterms, de establecer un conjunto de reglas fácilmente identificables, claramente descritas y universalmente conocidas, para la interpretación de los términos comerciales de mayor utilización en contratos de compraventa entre partes situadas en lugares distintos, con objeto de evitar incertidumbres.
Las organizaciones que compiten a través de productos masivos, donde hay una gran presión en la dimensión tiempo, calidad y coste, tienen un cierto interés de mejorar la eficiencia de la organización, en el sentido de mejorar el tiempo de respuesta y el tiempo que dedico a hacer las cosas, de reducir los errores en la cadena de producción y de una gestión eficiente de los sistemas de calidad de servicio. Existe, por tanto, una necesidad creciente y acuciante de dinamizar una mejora constante de la eficiencia en la organización.
El pasado mes de mayo ISEAD tuvo una cita en
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